ROL DOCENTE, EN LA ENSEÑANZA DE LA MATEMÁTICA, DESDE LA CONTRASTACIÓN DE SUS ACCIONES EN LA PRAXIS EDUCATIVA
Una visión panorámica de la realidad y de los desafíos
de la educación en la mayor parte del mundo muestra que su importancia, vista
como, un proceso educativo se transmiten los valores fundamentales y la
preservación de la identidad cultural y ciudadana; la educación es la base de
la formación y preparación de los recursos humanos necesarios, a través de la
historia del mundo, ha sido considerada como el recurso más idóneo y el eje
rector de todo desarrollo y renovación social.
La escuela se convierte así, en el lugar para la adquisición y difusión
de los conocimientos relevantes y el medio para la multiplicación de las
capacidades productivas.
La educación, se convierte en una plataforma
indispensable en el proceso de desarrollo de todo país. Teóricamente es la
opción más viable para sacar a los países menos desarrollados de la pobreza,
tanto económica como cultural, y de elevar el nivel personal y social de la
población, la educación, como aparato ideológico del Estado y de la clase
poderosa y dominante, a lo largo de toda la historia sirvió para acentuar y
aumentar la separación entre los ricos y los pobres. Los países de Europa están
seguros de que, para continuar siendo un punto de referencia, deben invertir en
la educación porque es de gran una importancia al momento de determinar la
posición a nivel global.
Para los países latinos se ha venido considerando que
la educación, es un derecho fundamental, y debe ser garantizada a todas las
personas. Los principales desafíos que debe enfrentarse se refieren a las
disparidades crecientes dentro de los mismos países, en particular una brecha
persistente entre los centros urbanos y las zonas rurales, el alto índice de
retención, las deficiencias en los presupuestos nacionales de educación, perfeccionamiento y expansión de las mejoras prácticas en la educación
básica; dificultades para reformar los currículos de modo que puedan atender a
los desafíos y necesidades de los jóvenes de la región; insuficiencia de los
medios para evaluar el rendimiento y el logro del aprendizaje. Elementos que se
han venido abordando progresivamente.
Por su parte, los ministros
de Educación de América Latina y el Caribe, reconocen que no se ha logrado
garantizar la educación básica para todos, ya que una parte de los niños no
ingresa a la escuela, y subsisten tasas significativas de repetición y
deserción, que impiden que todos terminen la educación primaria. Los gobiernos
continuarán priorizando la cobertura de la educación básica hasta lograr que
todos los niños y niñas en edad escolar ingresen al sistema educativo y lo
culminen. Además, es necesario realizar mayores esfuerzos por ofrecer servicios
educativos de mejor calidad, buscando la equidad, puesto que persisten serias
diferencias entre los países y al interior de ellos.
Para ello, hay que entender
primero la concepción de la praxis educativa. Esta concepción se deduce de la
tesis III de Marx sobre Feuerbach. El conocimiento adquirido por el individuo
de la sociedad es un entendimiento condicionado. Aquí el educador determina,
pero la praxis implica replantear la educación. Esto significa que el educador
no sólo educa sino que también debe ser educado. Ello implica no reducir la
praxis a un problema gnoseológico o a una cuestión puramente especulativa. El
ser humano no es algo pasivo. Para Sánchez Vázquez la transformación no implica
una vía simplemente teoricista. El papel de la escuela no se reduce a la simple
reproducción de la ideología dominante. Es por ello que, la praxis educativa no
se reduce a lineamientos positivistas o metodologías empiristas de enseñanza y
aprendizaje; también puede ser una habilidad para comprender los más difíciles
problemas filosóficos de la educación, es decir, la pedagogía sirve para
enseñar a pensar.
En Venezuela, la
modernización del sistema educativo no se concibe como la introducción de
nuevas técnicas o la sustitución de procedimientos, si bien producen
consecuencias favorables en el proceso enseñanza-aprendizaje, no tocan la
cuestión medular como son los fines de la educación, bien común por excelencia
y como base para una alternativa de desarrollo autónomo. No obstante, producto
de la Consulta por la Calidad Educativa se busca enmendar las debilidades, y
promover la calidad en la educación.
En el caso de Venezuela, la educación está en una
permanente consulta y evaluación para la construcción de su Currículo; para un
aprendizaje de calidad y atención a la diversidad, sustentado en ejes
prioritarios de las políticas educativas; fortalecimiento del papel y rol de
los docentes; los procesos de gestión al servicio de los aprendizajes y de la
participación; ampliación y diversificación de las oportunidades de aprendizaje
a lo largo de toda la vida; medios y tecnologías para la transformación de la
educación; financiamiento para lograr aprendizajes de calidad para todos;
sistemas de información para el mejoramiento de las políticas y prácticas
educativas, y cooperación internacional.
Asi pues, producto de la Consulta por la Calidad
Educativa realizada en 2014, se han desprendido una serie de debates periódicos
sobre el sentido de la educación, en los que participen los diferentes actores
sociales para discernir y establecer lo básico y prioritario que han de
aprender todos los estudiantes, revisando y actualizando periódicamente el
currículo de manera que aparezcan, de manera equilibrada, las dimensiones
humanista, tecno-científica y política, fomentando investigaciones y estudios
sobre la implantación de las reformas educativas, priorizando así las
competencias básicas de aprendizaje para acceder a la cultura, la información,
la tecnología y para continuar aprendiendo, teniendo como horizontes la
ampliación progresiva del calendario para alcanzar una jornada de al menos 200
días; dando especial atención a los aspectos afectivos y emocionales y
establecer o fomentar una sólida educación integral.
Es innegable la necesidad de emprender una profunda
transformación en el sector educativo no sólo a nivel mundial sino que también
a nivel latinoamericano, es necesario un cambio que conduzca a generar
verdaderos avances, no sólo en las estrategias didácticas, sino mucho más
profundos, como en las intenciones y valores de los docentes desde el aula de
clases. Pues, son estos los que pretenden la formación de un ser humano capaz
de vivir y practicar dentro de la sociedad cambiante un aprendizaje
significativo e integral basado en el aspecto de diferentes necesidades, las cuales
van a distinguirse en tres planos que
comprenden la preservación, la difusión y la innovación del conocimiento. Esta
afirmación aproxima a la situación en estudio, específicamente develar el rol
docente del area de matemática, como medio que permite mejoras en la calidad
educativa.
La educación del
ser humano ha sido, es y será una necesidad fundamental para su sobrevivencia,
la misma, debe contribuir al enriquecimiento de su vida espiritual e
intelectual, para orientarle en la búsqueda del progreso personal. Su logro
implica una serie de cambios sociales que hacen indispensable determinar su
objetividad, y comprender que papeles deben
cumplir los individuos en los diversos sectores de la sociedad tanto en
el aspecto personal y como profesional,
para cumplir ese papel se hace necesario profundizar investigaciones sobre el
rol docente en la enseñanza de la matemática, tal como se pretende en la
presente investigación, específicamente develar ese rol desde la contrastación
de sus acciones en la práctica en sus centros de trabajo.
En las últimas
décadas, la educación venezolana ha centrado esfuerzos en una construcción
cognitiva para que los individuos se desenvuelvan eficazmente como
profesionales en un ámbito socioeconómico determinado, dejando de lado,
lamentablemente, la importancia de lo que se aprende y como lo aprende. Se puede afirmar con certeza, que frente a estas demandas
impuestas por el dinamismo social, se hace necesario realizar cambios rápidos y
complejos; pero los cambios de una sociedad moderna implican modificar todos
los sistemas, para llegar a un nuevo nivel de desarrollo y para ello es
importante tomar en cuenta el desarrollo humano, el cual no es posible sin la
existencia de la sociedad.
Hablar de educación, es pensar en el porvenir tanto del individuo como de
la sociedad, en la posibilidad de preservar, de
cambiar, de recuperar, innovar ideas, pensamientos y acciones. En el
ámbito de la educación formal, la sociedad sigue aspirando el desarrollo
armónico de todas las facultades académicas y personales del individuo. Ello
está reflejado, específicamente en los contenidos contemplados en el Currículo
Básico Nacional en el Nivel de Educación Básica (2007), en los pilares aprender
a crear, aprender a convivir y a
participar, aprender a valorar y a prender a reflexionar.
Sin embargo, ésta búsqueda especializada de desarrollo integral en la
educación formal, se ha acrecentado involuntariamente un desarrollo
unidimensional, al dedicarse los docentes sólo al cultivo de la adquisición de
conocimientos de disciplinas especializadas, restándole importancia a las relaciones interpersonales y a la relación
entre lo que este último dice o hace para transmitir el conocimiento. Sobre este particular, el Ministerio de Educación
(2007), afirma que el docente, es el sujeto clave del cambio, tendrá que
enfrentarse a un proceso de desarrollo acelerado que impulsará nuevas
tecnologías, nuevas formas de vida y mayores riesgos de pérdidas de identidad y
de otros valores ya establecidos en el canon moral propio de la sociedad
venezolana.
Por
otra parte, dentro del aula de clases o espacios de aprendizaje, el docente
diseña y planifica su acción pedagógica para el logro de diferentes objetivos,
sean cognitivos en relación a conocimiento técnico- especializado, o de
práctica de vida en torno a los valores humanos, y los ejecuta por medio de
diferentes medios estratégicos según sus conocimientos, según sus propios mapas
mentales, pero el docente poco conoce y evalúa su rol como facilitador respecto
a la manera en que transmite el conocimiento a sus estudiantes, o poco evalúa
la congruencia que debe existir entre lo que dice y lo que se hace en su
práctica educativa.
Por
ello, es que el abismo entre la Teoría Explícita que se manifiesta o se refiere
a lo que dice el individuo, en este caso de investigación lo que dice el
docente, y Teoría en Uso que es lo que realmente hace en su acción de
comportamiento, siempre es constante en cualquier proceso de formación de
aprendizaje de un nuevo republicano, siendo este último el
más afectado al observar y sentir de su docente la no congruencia entre
lo que dice (Teoría Explícita) y hace (Teoría en Uso) en
su Rol Docente dentro de los espacios de aprendizaje y si por el contrario no
existiese un abismo sino una congruencia, los resultados de aprendizaje en el
estudiante serían más efectivos.
De
acuerdo con (Pozo,
2006), las concepciones de los docentes poseen raíces
socioculturales y son, así mismo, producto de la acción y del intercambio
cotidiano. En este sentido, el profesor tiene una trayectoria cultural gracias
a sus múltiples interacciones, no solo con otros seres humanos, sino con otros
mecanismos socioculturales mediante los cuales construye sus propias
percepciones, sus visiones del mundo, factores que configuran su identidad
personal y profesional. (Pozo
et al., 2006, p. 34)
[...] todos tenemos creencias o teorías profundamente
asumidas y tal vez nunca discutidas, sobre lo que es aprender y enseñar, que
rigen nuestras acciones al punto de constituir un verdadero currículo oculto
que guía, a veces sin nosotros saberlo, nuestra práctica educativa.
Una
característica central de estas teorías es que además de constituir un
dispositivo epistémico de construcción de la realidad, son un tipo de entidad
cognitiva, inconsciente e implícita, que ejerce una enorme influencia en la
conducta y en la respuesta a determinados problemas (Groeben;
Karmiloff-Smith, 1990)
Esto
quiere decir que la teoría implícita surge y se expresa dentro del pensamiento
del profesor, en función de las demandas de las situaciones en que se encuentre
y sus acciones están orientadas por estas teorías así no sea de forma
explícita.
Al
respecto, (Rando
y Menges, 1991) afirman que las teorías implícitas son
las lógicas con que los individuos comprenden los eventos que perciben y guían
las acciones de su propia conducta en el mundo. Este conocimiento relevante
para la acción suele ser tácito. Se desarrolla en la práctica y con la
práctica, y rara vez se pide que se explique.
Por consiguiente, frente a una visión del docente
definida por sus rasgos personales de eficacia y dinamismo, su capacidad de
organización y su habilidad para actuar en las diversas situaciones de la
escuela. Se empieza a definir un estilo diferente de ejercer las funciones
educativas, basadas cada vez más en el esfuerzo de aunar voluntades en
proyectos compartidos, en la sensibilidad ante las nuevas situaciones, en la
habilidad para adaptar el funcionamiento de la escuela a los objetivos que se
proponen. Además de la capacidad de comprender la cultura de la escuela y
promover los cambios necesarios.
La presente investigación centra su interés en develar
el Rol Docente, en la enseñanza de la matemática, desde la contrastación de sus
acciones el aula de clases, para propiciar un proceso de interpretación y comprensión, que le permita
articular congruentemente lo que dice con lo que hace, así significativamente
generar un aprendizaje integral en los estudiantes. En la educación formal se
debe considerar una nueva visión de la enseñanza en las diferentes áreas del
saber, como mecanismos que facilitan la inclusión y permanencia armónica del
individuo en distintos grupos sociales. Para la consecución de tal propósito
resalta básicamente la acción docente para la formación del nuevo republicano.
Con la consecución de tal fin se espera permitir a los
docentes conocer su teoría de acción, para que así a sean más eficaces en sus
acciones pedagógicas, a nivel individual, intergrupal y en la escuela como
organización, pues el articular congruentemente lo que piensa en base a sus
conocimientos, su formación personal y cultural, con lo que hace en la
práctica, lo cual representa en este caso el tema central es ayudar a los
docentes, como lo plantea Chris Argyris a hacerse conscientes de sus conductas
habituales para así tomar las acciones necesarias, si es necesario cambiar
dichas conductas.
Argyris (1987), en su obra Conocimiento para la
Acción, afirma, “El supuesto del que se parte, es que se aprenden nuevas
conductas, si los individuos quieren complementarlas y así el contexto le
permite hacerlo, entonces, lo harán…” (p. 76), así los individuos se harán más
conscientes de sus conductas. Este mismo autor también señala que, “… El
aprendizaje se da cuando se detectan errores. Un error es cualquier falta de
correspondencia entre intenciones y consecuencias efectivas…” (p. 77), es decir
luego de su acción se debe reflexionar sobre ella para cambiarla si es
necesario haciéndola congruente con lo que piensa.
Lo
descrito anteriormente, mantiene ampliamente una relación con el contexto
planteado dentro del Nivel Media General de la educación Venezolana, donde se
busca como eje fundamental develar el
Rol Docente del área de matemática, desde la contrastación de sus acciones, en
relación la Teoría Explicita y Teoría en Uso en su práctica educativa, puesto
que el proceso enseñanza aprendizaje en cualquier campo educativo debe
presentar cambios transformadores en cuanto a estrategias y aplicación de la
didáctica humanística que conlleve a la formación de un paradigma
verdaderamente transformador del conocimiento.
El rol docente, es
una construcción humana, producto de la experiencia, por lo que es el mismo
docente quien a través de sus relatos y acciones podrá permitir que su rol en
este caso particular se pueda develar para comprenderlo e interpretarlo.
Sabiendo que no se extrapola a otro espacio pues se ajusta a un momento, lugar
y población particular. De esta afirmación, se desprende que el docente de
matemática puede, luego de conocer, comprender e interpretar su rol. Desde la
teoría de acción explicita en relación a cómo actuar para lograr sus objetivos
en forma coherente con su sentido ético y si cuenta con algunas condiciones del
contexto, como elementos teóricos y prácticos que le permitan reflexionar sobre
sus acciones, lo hará para finalmente interpretar su propia acción y facilitar
un proceso de formación integral del individuo. Sin embargo, en la presente
investigación existe preocupación por acercarse al docente en su contexto
natural, para develar la congruencia de sus acciones y comprender e interpretar
su efectividad, las cuales lógicamente inciden en primer lugar en el
aprendizaje del niño, ya que no es
posible cambiar mecanismos de los individuos, sin que el autor este consciente
de dichos hechos.
Hoy, cuando las realidades ameritan intervención por parte de los
ciudadanos y las Políticas del Estado llaman a la participación para abordar
y/o solucionar las mismas, queda claro que hacia allá deben apuntar nuestros
propósitos desde el compromiso con nosotros mismos, con la Universidad y con la
sociedad. Esto implica, más allá de explicar causas, de cuantificar datos en
una situación determinada, se trata de abordarla desde lo humano, es trazarse
cuantos propósitos sean posibles.
Se trata de interpretar
y comprender la subjetividad humana, para a partir de esa comprensión, intentar
ser un agente transformador de realidades. En presente trabajo investigativo,
es imperativo que las acciones de comprensión e interpretación de hechos estén
dentro de parámetros que garanticen su cientificidad. Pues no por ser una
investigación social deja de ser científica, para esto es necesario tener claro
de dónde, para qué y cómo se intentará abordar las realidades. Pues desde el
mundo académico, a través de la investigación se han hecho valiosas
contribuciones para el desarrollo de la sociedad.
El trabajo investigativo que se presenta se
enmarca en un esquema de visualización interpretativa en donde no se pretende
generalizar, sino por el contrario, contrastar y develar como producto de
diferentes observaciones, el rol docente que se evidencian dentro de la práctica
educativa desde los espacios de aprendizajes en el Nivel Media, por lo que se
mantiene como finalidad sistemáticamente el problema de la relación pensamiento
y la acción docente.
Abordándose, desde el punto de vista de una teoría que concibe al
hombre como un ser que diseña sus acciones las ejecuta sin evaluar sus
consecuencias al no contrastar lo que dice con lo que hace. De allí, que el
campo investigativo adopta su propio diseño cuando las consecuencias responden
a sus intenciones y las modifica cuando los resultados le son adversos. El
punto central de la investigación consiste en estudiar las diferentes acciones
que se puedan convalidar a través de la teoría.
Desde el punto teórico se mantiene como
fundamento básico la teoría de acción de Argyris y Shön, planteando dos
dimensiones, una de carácter normativo y otra de carácter explicativo. El
primero, la teoría explícita adoptada, que es la que explica y justifica un
patrón de actividad dado. Esta teoría incluye valores que la persona dice y
cree que fundamentan su conducta, de esta relación queda de manifiesto el rol
del docente del área de matemática dentro
de la institución educativa, convirtiéndose esta relación en el tema principal
de la investigación, y en la misma subyace la importancia central del presente
estudio al develar el rol docente.
Asi mismo, (Argyris
y Shön, 1974) dicen que podemos explicar y preever la
conducta de una persona atribuyendole “teorías de acción” que determinen su
práctica.
Una teoria de accion se define como:
“Una teoria de la conducta delibrada que, para el agente, es una teoria
de control, pero que, cuando se atribuye a éste. Sirve tambien para explicar o
prever su conducta”. (Argyris
y Shön, 1974, p. 6)
Por lo cual, el
rol docente está sustentado por la teoría en uso; se encuentra implícita en el
resultado de una actividad en un contexto determinado, además, contribuye a
definir lo que una persona percibe del mundo exterior o la cotidianidad y
definen sus acciones, lo que permite determinar las características de ese
mundo, que a su vez refuerza su rol, los cuales se deben contrastar con las
acciones ejercidas por los docentes del área de matemáticas, es decir que
parámetros de cumplimiento y desempeño laboral mantienen de manera
condicionante en el ejercicio de su actividad pedagógica.
Desde el aspecto Social, se
le dará relevancia a una nueva visión del Rol del docente que coadyuve a la
formación del nuevo ciudadano, donde la familia y la comunidad trabajen
mancomunadamente en proceso de aprendizaje, debido a que la realidad no puede
estar aislada del acontecer del aula; es necesario definir las temáticas del
plan de estudios, no con base a disciplinas aisladas, sino con base a temas y
problemas sociales y la clase tiene que ser un espacio social abierto, que como
una ventana panorámica permita ver su acontecer y sobre esta base
epistemológica orientar las estrategias de aprendizaje.
Finalmente, la
presente propuesta investigativa, se encuentra enmarcada en la línea
disciplinaria, Investigación Educativa, cuya línea de investigación, es la
Investigación para la construcción del conocimiento y el desarrollo
sustentable, en la que se estudian diversas temáticas que guardan estrecha
relación con la presente investigación.

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